lunes, 6 de febrero de 2012

Dezhung Rinpoche: La Realización de la Naturaleza de la Mente


                    LA REALIZACIÓN DE LA NATURALEZA DE LA MENTE,
Por Dezhung Rinpoche Kunga Tenpa’i Nyima.

Cuando os aproximéis al Dharma, deberíais de hacerlo con la actitud de que lo que estáis haciendo, es para el beneficio de los demás; el interés debería de ser el de beneficiar a todos los seres, los cuales han sido nuestras madres y nuestros padres desde un tiempo sin principio. Debido a vuestro interés en ayudarlos, vosotros estáis escuchando el Dharma para poder llegar a ser Budas, porque esta es la única forma en la que podéis ayudar a los demás verdaderamente. Pero cuando escucháis el Dharma, estad atentos, no alberguéis malos sentimientos o perturbaciones emocionales; deberíais escuchar como quien está esperando por algún tipo de cura para una dolencia que está con nosotros intrínsecamente todo el tiempo. Cuando escuchamos el Dharma, deberíamos de estar libres de cualquier sentido de ordinariez, esto es, no pensamos más en este mundo lleno de afanes, en este mundo en el que vivimos, sino que imaginamos que estamos escuchando el Dharma en la presencia de un Buda cuya esplendorosa forma está brillando ante nosotros, que el lugar en el que estamos es un hermoso prado lleno de luz, con flores, con fragancias en el aire, y que nosotros no nos encontramos en nuestra forma corporal, sino que todos estamos en la forma iluminada, en la forma del bodhisattva, en la que nada es lastrado por el contacto, por la sustanciabilidad, y en la que todo aparece como magia, fresco y asombroso, como en un sueño claro. Si escuchamos el Dharma teniendo estas ideas en nuestra mente, lo entenderemos y lo practicaremos.
Lo que ahora os voy a contar, no es algo que provenga de mí; no es un producto de mi imaginación, sino que me lo han enseñado muy grandes maestros, personas muy maravillosas, que representan una tradición viva de estudio y de realización, que se remonta en el tiempo hasta hace unos 2500 años. Me gustaría compartir parte de esta tradición con vosotros, porque creo que estas enseñanzas son muy valiosas, muy importantes, y por esta razón, espero que escuchéis con mucha atención.
Hay unos tres mil millones y medio de personas viviendo en este mundo ahora mismo, si es que mi estimación es acertada, y la mayor parte de ellos tienen muy poco interés verdadero por ningún tipo de religión. La mayor parte de la gente está ocupada en satisfacer sus necesidades y las de sus familias, o en escapar de sus enemigos o de sus problemas, solo esforzándose por sobrevivir en el mundo, de una forma u otra. La mayor parte de la gente está bastante ocupada con el vivir día a día, y  es poca la gente que piensa en el final de la vida, en la muerte, o que piensa sobre sus acciones en esta vida y sobre sus consecuencias,  o en las diferentes vías que existen para llevar una vida más satisfactoria, de menor sufrimiento. La gente que podríamos llamar “religiosa”, puede ser dividida en dos grupos para nuestros propósitos.
La  mayor parte de la gente “religiosa”, básicamente, se ven como existiendo en una relación entre Dios y el hombre; y esta relación, según yo creo, se siente habitualmente como siendo, por así decirlo, entre maestro y servidor, o incluso entre amo y esclavo. Aparte de eso, hay algo, o alguien, que es mucho más fuerte, más poderoso, más sabio, más inteligente, de lo que yo soy; y si yo hago lo que él quiere que yo haga; si vivo cómo él me dice que he de vivir, entonces habré hecho lo que él quiere que yo haga, y él, a cambio, me dará lo que yo quiero. En algunas religiones puede sonar a algo parecido a una relación comercial; o en otras religiones la posición de uno es mucho menos fuerte: Yo soy pobre, débil, miserable, yo me acojo a su misericordia, y él con su amor, me ayudará; en algunas religiones esto suena a una relación de mendicidad.
El Sendero de los Budas, el Dharma, aunque lo llamamos “religión”, comparándolo con las situaciones descritas anteriormente, podría no ser ni tan siquiera considerado como religioso: porque está básicamente centrado en el hombre, y en la parte más importante de la personalidad del hombre, su mente.
Podemos describir el Sendero de los Budas como el entrenamiento de la mente. Como cualquier persona, yo tengo ciertas habilidades, hay cosas que puedo hacer; y si hay ciertas cosas que yo quiero hacer, mi mente, como controlador de mi cuerpo y de mi habla, necesita entrenamiento para proporcionarme lo que yo quiero. Ahora, todo el mundo puede entender que si quiero ser contable, tendré que hacer un curso de contabilidad; si quiero aprender francés, tendré que estudiarlo; pero los budistas sostienen que la cosa más útil que yo puedo  aprender es saber cuál es la verdadera naturaleza del mundo, y este es el curso que yo he de hacer. El entrenamiento de la mente que proporciona la consciencia directa, a través de la visión penetrante, de la verdadera naturaleza, es la meditación. En la enseñanza de los Budas todo tiene que ver con el entrenamiento de la mente, y es una enseñanza difícil y compleja de explicar.
El origen de las enseñanzas que ahora conocemos como Dharma, que significa “La Ley”, o “El Sendero”, es el Buda llamado Gotama, el sabio del clan de los Sakya, el cuál fue llamado Sakyamuni, un Buda (despierto), o persona Iluminada, que alcanzó la completa iluminación en India, hace 2500 años, tras un periplo que comenzó con su determinación de buscar la iluminación para ayudar a todos los seres sintientes. Basándose en esa determinación, Él practicó el entrenamiento de la mente, y cultivó las cualidades positivas que dieron como resultado su perfecta iluminación como un Buda. Durante su vida Él enseñó el Dharma a través de India. Si consideramos cómo acercarnos a su enseñanza, esta puede ser resumida en un solo verso:” A través del apego uno está atado, a través del desapego la libertad llega a ser completa”. Estas dos líneas pueden ser vistas como ampliadas en las cuatro verdades: “Hay sufrimiento; el sufrimiento surge de lo emocional; la causa del sufrimiento, que es emocional, puede ser eliminada; hay un Sendero para que esta eliminación tenga lugar”.
Apego y sufrimiento se refieren a la ignorancia; lo emocional, y las acciones y sus resultados, en los que todos estamos atrapados, y que nos atan a esta existencia que es llamada la vida humana del día a día, que se origina mientras aún tengamos ignorancia y emocionalidad, o mientras actuemos motivados por la emocionalidad. Sin embargo, cuando estamos libres de la ignorancia, llegamos a la realización plena de la naturaleza de la realidad, de forma que ya no hay ninguna base más para la emocionalidad, y entonces solo hay libertad; libertad respecto a cualquier compulsión o fuerza, y uno ha alcanzado el logro de la iluminación, de la budeidad.
¿Qué significa para un individuo el practicar, o el seguir las enseñanzas del Dharma de los Budas? Primero, significa que tiene cierta orientación; segundo, significa que él aprende, o comienza a apreciar, una cierta aproximación a la comprensión de lo que es la vida.
La orientación se llama “ir a por refugio”, y se centra en la posibilidad de alcanzar la iluminación tal y como es expresada en el concepto de Buda; esto es, que es posible el llegar a ser un Buda; que el camino hacia tal iluminación es a través de la práctica de las enseñanzas de los Budas, el Dharma; y que la ayuda y el apoyo en dicha tarea vendrá de la Sangha (Congregación), aquellos que están empeñados en la práctica y en la enseñanza del Dharma. Un Buda es la realización directa de la realidad: es esa realización manifestada como comunicación; es la forma que un Buda puede adoptar para ayudar a los seres sintientes. El Dharma es ambos, experiencia y aprendizaje: es aprendizaje en el entrenamiento de la moralidad ética, es el entrenamiento en la concentración, es el entrenamiento en la sabiduría y en la comprensión, y es la experiencia directa de la realización de la realidad. La Congregación son personas que pueden servirnos como guías, y como apoyo para quienes desean llegar a ser un Buda; y una persona que está practicando el budismo toma estas referencias como  la base para su forma de llegar a la comprensión, para su práctica, y de alguna forma, para su vida.
Un Budista, cuando está orientado hacia la práctica, toma refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha; cuando comienza a aproximarse a lo que es el mundo, este puede ser definido con cuatro afirmaciones: todos los fenómenos compuestos son impermanentes, toda emocionalidad es sufrimiento, todos los fenómenos carecen o están vacíos de una existencia inherente, y la transcendencia  del sufrimiento es paz.
¿Cómo podríamos explicar la posibilidad de alcanzar la iluminación, el proceso de la iluminación? Existe el potencial para la iluminación, llamado naturaleza de buda; existe la base para el logro de la iluminación, que es esta existencia como ser humano; existe el factor contribuyente del contacto con un maestro espiritual; y los medios, que son las instrucciones de ese maestro; existe el resultado, que es la Budeidad; y existe la actividad continua, que es la manifestación de la iluminación, la cual trabaja por el bienestar de los demás. Estos seis elementos de la iluminación muestran la verdadera posibilidad de que uno puede llegar a ser un Buda, y el concepto fundamental se encuentra justo al principio: el concepto de naturaleza de buda, la semilla de la Budeidad. Tenemos que reconocer que tiene que haber algún potencial dentro de nosotros si es que es posible que nosotros podemos llegar a ser un Buda. No solo tiene que haber un potencial dentro de nosotros, sino que tiene que darse el caso de que no seamos ya Budas, pues de otra forma sería difícil el llegar a ser un Buda. Si no hubiera naturaleza de buda, estaríamos atrapados en el ciclo del sufrimiento sin ninguna posibilidad en absoluto de alcanzar la libertad; continuaríamos sufriendo los dolores y las frustraciones de la existencia que experimentamos ahora, y este proceso no podría tener un final; no habría nada que pudiéramos hacer al respecto. Pero no es este el caso, puesto que mucha gente ha llegado a iluminarse, han llegado a ser Budas. Por otro lado, tampoco es cierto que nosotros estemos iluminados ahora, porque nosotros experimentamos dolor y frustración, y un Buda está completamente libre del dolor y de la frustración.
Por lo tanto, ¿Cómo vamos a entender ese potencial? La naturaleza de buda, en esencia, es la propia mente. Una vez que es reconocida como tal, entonces eres un Buda. Y mientras esto no sea reconocido, hay sufrimiento. Una cita de las escrituras dice:”La mente de los seres sintientes es el mismo Buda; solo ocurre que está nublada e ignorante. Cuando esta ignorancia y esta falta de comprensión son eliminados, está presente el Buda” . En un sentido, esto es lo mismo que decir que cada uno de nosotros es un Buda, solo que aún no lo hemos realizado; tan solo nuestra ceguera, nuestra emocionalidad, e ignorancia, nos impiden el realizar esto.
Para entender esto con más claridad, quizá sería de ayuda el investigar qué queremos decir con la palabra “mente”. Existen varias palabras para denotar mente; la mente como un complejo de actitudes; la mente como un complejo de emociones; y la mente como una función de consciencia. Cuando consideramos todo el abanico de la actividad mental, tenemos que considerar seis cosas. En primer lugar, nosotros somos conscientes de lo que vemos, de lo que tocamos, de lo que gustamos y olemos, y somos conscientes de nuestros propios pensamientos. Así pues, existen seis aspectos de la consciencia. A estos seis aspectos, podemos añadirles otros dos, la mente como emocionalidad, esto es, la ignorancia esencial que está presente en la mente; y también la mente como sabiduría primordial, algo que es consciente de, o que conoce eventos. Esto es lo que verdaderamente llega a ser, lo que verdaderamente llamamos el potencial de la budeidad, la naturaleza de buda: el hecho de que la mente es simplemente consciente de las cosas.
Yo pienso que podemos reconocer que hay una diferencia entre cómo funciona la consciencia que percibe los objetos, y el funcionamiento de la consciencia de los pensamientos. Con esto quiero decir que la consciencia que percibe los objetos, no discrimina. Nosotros solo vemos un objeto, y en la verdadera forma de la consciencia de la visión que percibe ese objeto, no existe un concepto de bueno o de malo, o de “es bonito”, o de “no me gusta”; solo es la consciencia de que se está viendo. De la misma forma, cuando escuchamos un sonido, hay simplemente la consciencia del sonido, sin ninguna discriminación o sin ninguna adscripción respecto a la naturaleza del sonido, no considerándolo ni agradable, ni desagradable. Lo mismo sucede con respecto al gusto, al tacto, y al olfato. Por lo tanto, estas formas de consciencia pueden estar libres de discriminación; sin embargo, estas no son la naturaleza de buda.
La discriminación, el pensamiento discursivo, es el asiento del pensamiento emocional. Son todos los pensamientos que tenemos; por ejemplo: “ Hace demasiado calor fuera”, “Hoy está frio”, “Me gusta esto”, “No me gusta esto”, “Me atrae aquello”, “No quiero eso”, “No entiendo esto”, “¿Qué está pasando allí?”. Todos estos pensamientos, y hay una infinidad ilimitada de ellos, son el asiento o el dominio de la consciencia mental; nosotros somos conscientes de esos pensamientos, de que podemos observar la cosa sobre la que estamos pensando, de los pensamientos que tenemos respecto a los objetos que percibimos. Pero esta consciencia tan tremendamente activa tampoco es la naturaleza de buda.
Y si podemos emplazar nuestra mente, de forma que no tenga lugar la percepción, y de forma que no se produzca el pensamiento discursivo, aún así hay una sensación de “yo”, de “Yo soy”, de “Yo existo”, y nos vemos a nosotros como “Siendo algo”. Y es este sentimiento del “yo” el que es la causa de la emocionalidad; la causa de nuestro “propio interés”. Sin embargo, cuando nos ponemos a buscarlo, no podemos encontrar lo que es el “yo”; y aún así sentimos que está muy, muy presente. Y este aferramiento al “yo”, debido al hábito, o instintivo, esta pseudo consciencia de un “yo”, es lo que podemos llamar el aspecto emocional de la consciencia.
Y suponed que la mente llegara a estar tan aquietada que incluso la sensación de un “yo” hubiera desaparecido. Entonces, no hay nada que sea aprehendido. No hay color, ni substancia, ni ningún tipo de forma; sin embargo, hay una claridad; no hay un aferramiento al “yo” y a lo “mío”, solo hay una brillante claridad, y hay una total libertad, una total falta de obstáculos de cualquier tipo, una total ausencia de cualquier tipo de impedimento dualístico. Y esto, que es claro, vacío, y sin obstrucciones, es la sabiduría primordial. Si uno reconoce la sabiduría primordial tal y como es, si hay una realización directa de esto, la ignorancia se desvanece y uno comprende; pero mientras tanto esto no sea reconocido tal y como es, existe la ofuscación, y por tanto todo lo que sucede, para bien o para mal, lo hace libremente, porque no está presente una comprensión de lo que verdaderamente está sucediendo. Por lo tanto, cuando esta sabiduría primordial es realizada, llega la Budeidad; y cuando no es realizada, es la causa de la existencia diaria. Es como una joya en un barrizal. Una joya que esté cubierta de barro no brilla, no parece que arda un fuego dentro de ella, pero cuando la sacamos del barrizal y la lavamos, recobra su luz, arde con su fuego interior. Este reconocimiento también se parece a un poco al oro en la tierra. El oro no está visible, y no vemos el oro en su mena directamente, pero si cogemos el oro, lo fundimos, y  lo refinamos, entonces el oro llegará a ser muy evidente y relucirá en su estado puro.
Podemos repasar lo que hemos estado tratando, distinguiendo entre tres aspectos de la mente: está la mente misma, la cual correspondería a la sabiduría primordial, el simple acto de conocer. Esta mente es clara, vacía, y sin impedimentos. También está la mente como una actitud emocional, la cual sería esta actitud o sentimiento de “Yo soy algo”. Y están todos aquellos aspectos de la consciencia: la consciencia como pensamiento, sonido, tacto, vista, etc, los cuales son denominados tan solo como “consciencia”. Y debería de hacerse una distinción entre el ser consciente de las cosas, el habitual aferramiento a la sensación de un “yo”, y la mente tal  y cómo es en sí misma.
Nuestra labor aquí  es el reconocer la sabiduría primordial; pero incluso aquí tenemos que distinguir, porque dentro de la sabiduría primordial hay algo que es básicamente compuesto, que lleva a los cursos habituales de la acción; es la consciencia funcionando en su forma ordinaria, y esta es la causa de nuestra vida diaria, de nuestra existencia tal y como la conocemos. Y también está lo que podríamos llamar no compuesto, el aspecto no dual de la sabiduría primordial, y esto es lo que verdaderamente necesitamos realizar. Cuando intentamos determinar qué es, estamos llevados a considerarlo como simplemente nada, como estando vacío; simplemente no hay nada que pueda ser aprehendido ahí. Sin embargo, si es considerado solo como vacío, entonces se ha cometido un serio error.
Porque si de hecho fuera simplemente vacío, esto es, si no hubiera nada, entonces ¿de dónde podría venir cualquier acción posible? ¿De qué podría surgir? ¿Cuál sería el concepto de acción si no hubiera nada que fuera su origen? Sería lo mismo que esperar que el cielo hiciera alguna labor, simplemente no hay nada en el espacio, por lo tanto, el espacio es totalmente impotente; no hay nada allí que actúe.
Por lo tanto, esta sabiduría primordial, en su aspecto no compuesto, no es simplemente la nada, no está simplemente vacío, existe una claridad la cual podría ser denominada como una inmediatez; esta vacuidad y claridad son de hecho idénticos. Sin embargo, no hay nada que pueda ser aprehendido conceptualmente. Y por esto es por lo que decimos que esta esencia de los fenómenos, al cual es un sinónimo de la mente misma, está separado totalmente de cualquier concepto, de cualquier proceso de conceptualización.
El muy gran maestro budista tibetano Taranatha ha dicho:” Uno debe de distinguir entre mente, y la mente en sí misma. La mente es simplemente consciencia; es la base de la vida como sufrimiento; pero la mente en sí misma es la esencia de lo que verdaderamente existe. La mayor parte de la gente simplemente realiza la mente, y sienten que han llegado a alguna realización; ellos han experimentado la vacuidad y la claridad, pero esto es simplemente la impotencia de la sabiduría primordial, lo cual carece de valor. Solo cuando tú meditas, y continúas, y profundizas en esa realización durante un largo periodo de tiempo, entonces comenzarás a tener un vislumbre de lo que es realmente la mente en sí misma”
Esta otra afirmación viene de otro de los más grandes maestros del budismo tibetano: “Todo lo que hacemos en la práctica del Dharma, desde el mismo principio en el que tomamos refugio, está relacionado con este llegar a la completa realización: todo lo que hacemos es un medio por el que purificamos los diferentes niveles de pensamientos distractores, la emocionalidad, y el aferramiento habitual, hasta que llegamos a ver a la mente en sí misma”
Yo he tratado de explicar algo respecto a esta base, de esta semilla de la Budeidad, esta naturaleza de buda, que es la que nos hace posible el llegar, cada uno de nosotros, a ser un Buda. La condición favorable para que podamos llegar a ser tales Budas es la existencia humana, la existencia humana que tenemos ahora. Es la condición favorable porque es la única forma de existencia en la que tenemos la oportunidad de oír enseñanzas como estas, y de comprenderlas. Esta es la verdadera particularidad de la condición humana, la capacidad de comunicación, y la inclinación hacia la práctica religiosa. Lo que hace posible que nosotros entremos en contacto con esto es el maestro espiritual; es gracias al contacto con el maestro por lo que llegamos a comprender, a aprender que hay algo que ha de ser entendido. Los medios por los que podemos llegar a esa comprensión son las instrucciones del maestro; tenemos que ponerlas en práctica si queremos beneficiarnos de ellas. Y esta es una tarea muy ardua; el método comienza con diversos tipos de contemplación, y con varias formas de actuar. Podemos comenzar con el pensar en lo afortunados que hemos sido naciendo como humanos, en la gran fortuna de haber entrado en contacto con las enseñanzas de los Budas, y de lo preciosa que es esta oportunidad; pensamos en los efectos que nuestras acciones tendrán en nosotros en el futuro, en qué tipos de experiencia se desarrollarán esas acciones; y pensamos en la presencia, la continua presencia del sufrimiento en cualquier tipo de existencia que esté basada en el apego al “yo”. Este tipo de contemplaciones nos llevarán a la firme resolución de liberarnos de la existencia del día a día, de eliminar toda la ignorancia y la falta de comprensión.
Entonces, continuamos la práctica para desarrollar la compasión y el amor, de forma que tomamos la resolución de alcanzar la iluminación para el beneficio de todos los demás, y sobre esas bases, necesitamos desarrollar la habilidad en la meditación, la habilidad de aquietar la mente, de forma que podamos entender cuál es la naturaleza de los fenómenos. Si vamos a realizar la naturaleza de buda, esta vacuidad, claridad, y ausencia de obstrucciones, tenemos que entender en profundidad la naturaleza de los fenómenos, la naturaleza del mundo que percibimos, cómo funciona. Y la clave de esta comprensión es el ir eliminando gradualmente el sentido de solidez, de realidad, y de concreción con el que trabajamos ahora en el mundo; aprender a entender que las apariencias que percibimos no son realmente tan reales como nos gustaría que fueran; estas apariencias no son “No existentes”, pero tampoco existen. Este punto de vista es llamado el Gran Camino del Medio (Madhyamaka),y es su comprensión la que nos lleva directamente a la realización de la naturaleza de buda.
Hubo un hombre llamado Atisha, un gran maestro Indio, un gran erudito, un gran maestro, uno que llego a alcanzar una elevada realización. Él fue invitado a enseñar el Dharma en Tibet, de esto hace unos mil años, y cuando llegó por primera vez, se encontró con un número de Tibetanos que estaban interesados en aprender más sobre el Dharma; la mayor parte de estas personas ya habían tenido algún tipo de contacto con el Dharma, y por lo tanto Atisha comenzó a instruirlos en el Gran Camino del Medio. El les dijo:”Todas las apariencias, todos los fenómenos, todas las cosas que ocurren, son como magia; no poseen ninguna realidad en absoluto, no hay esencia en ninguno de esos fenómenos”. Y tras decir esto, él miro a su alrededor, y vio que sus oyentes parecían un tanto perplejos.
Así que dijo:”Dejadme que os explique. En India hay muchos magos, hechiceros, que pueden crear la experiencia de vivir una vida completa”. Y entonces él les contó la historia de una joven familia, en la que el marido tenía un amigo que era hechicero, y el marido pensó que le sería muy provechoso el aprender algo de hechicería.  Así que invitó a su amigo a que fuera a cenar a su casa un día, y le explicó lo que quería; el hechicero le dijo: “Bien, quizá, ya veremos”; y mientras estaban sentados comiendo una sopa juntos, el esposo se dio cuenta de que un hombre de apariencia extraña subía por el camino frente a su casa; llevaba un caballo absolutamente magnífico, un hermoso animal, bastante grande, bien formado, y en cuanto el extraño se acercó, le dijo:”¡Cómo te gustaría comprar este caballo!”. El marido respondió: “Oh, yo nunca tendría suficiente dinero para poder comprar un animal como ese”. El extraño le dijo: “Bueno, puede que yo no quiera tanto, a lo mejor unas pocas agujas o algo así”
El esposo estaba desconcertado por la sorpresa, pero antes de que pudiera decir nada, el extraño dijo: “No decidas tan rápido, ¿Por qué no montas en el caballo? Después de todo, querrás estar seguro de si lo quieres”. El caballo, sin duda, era un magnífico animal; galopaba con la velocidad del viento sobre los ríos, y a través de los bosques, a través de las praderas, sobre las montañas; el joven esposo nunca antes había cabalgado sobre un animal tan magnífico; galopó durante horas y horas. Era una experiencia tan excitante que perdió por completo el sentido del tiempo; perdió toda consciencia de dónde estaba, perdió el camino, y tras muchas horas, se dio cuenta de que el sol se estaba ocultando; se alzó y desmontó, y miró a su alrededor, y pensó que nunca había estado antes en un país como aquel. Nada a su alrededor le parecía familiar; no estaba completamente seguro de qué hacer, y después de tan larga cabalgada estaba cansado, hambriento, y sediento, y ni siquiera estaba seguro de dónde iba a pasar la noche. Pero vio una luz en la distancia, la luz de una lámpara, de forma que caminó hacia ella, y encontró que la lámpara estaba ardiendo en la ventana de una casa.
De pie, fuera de la casa, estaba una mujer, y él le preguntó dónde estaba; ella le contestó, pero él no fue capaz de reconocer el nombre del lugar; él le dijo a ella el nombre de su tierra, pero ella nunca había oído hablar de ella. Yo supongo que él se sintió un poco angustiado, y ella le preguntó qué ocurría. Él le dijo: “He estado cabalgando durante mucho trecho. Estoy hambriento y cansado, y ni siquiera sé dónde estoy”. Ella le dijo: “Bueno, entra”. Y ella le sirvió la cena, pasó allí la noche, y como no sabía cómo volver a su propio país, se quedó allí. Vivió con esta mujer, y juntos tuvieron familia, y una vez, tras muchos, muchos años, cuando sus hijos e hijas ya comenzaban a entrar en la madurez, todos ellos se fueron a la orilla de un lago que les agradaba mucho para hacer allí una comida campestre. Tan pronto como estuvieron junto al lago, mientras lo miraba, pues era un sitio hermosísimo, el mayor de sus hijos se tiró al lago, y desapareció. Uno tras otro, todos sus hijos saltaron al lago, y después lo hizo su esposa, a quien él había a amado durante todo este tiempo, y finalmente su caballo. Y allí estaba él, un hombre viejo con su pelo blanco, completamente solo; y completamente abrumado por el dolor rompió a llorar.
Y conforme lloraba, sintió que alguien le sacudía el hombro; miró  a su alrededor, y allí estaba su esposa de muchos años antes, diciendo: “¿Por qué estás llorando? ¿Qué te pasa?” . Él le dijo:  “¡Si supieras lo que me ha ocurrido!”. Ella le respondió: “¡Pero si no te ha ocurrido nada! No hace ni media hora que hemos cenado. Mira, la pota de la sopa aún está caliente”. Y el marido comenzó a realizar que todo lo que había experimentado no había tenido ninguna realidad.
Cuando Atisha hubo concluido el relato de esta historia a los tibetanos, dijo: “Y así es como es todo el mundo. No es real; es simplemente una experiencia sin ninguna esencia en todo ello. Oh, por cierto, ¿tenéis algún mago tan bueno aquí en Tibet?” . Y los tibetanos le respondieron: “No, no, no tenemos hechiceros que puedan crear ilusiones como esa”.
Entonces Atisha se sentó muy pensativo durante un minuto, y después les dijo: “Bien, será difícil el explicar el Gran Camino del Medio aquí, pero bueno, decidme, ¿Alguno de vosotros sueña?”
Y los tibetanos contestaron: “Si, si, soñamos, somos humanos después de todo, naturalmente que soñamos”.
Entonces Atisha dijo: “Bien, entonces la vida en un sentido, es como un sueño; nosotros tenemos un sueño, y parece muy real mientras estamos soñando. Cuando se acaba, cuando nos despertamos, realizamos que no fue más que un sueño”.
Por tanto, Atisha usó este método para explicar la visión Camino del Medio. Todo lo que experimentamos es simplemente apariencia; no tiene una realidad inherente, y cuando llegamos a entender esto, entendemos la naturaleza de buda, y hemos llegado a liberarnos del sufrimiento.

Traducido al inglés por Ken McLeod.
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.


miércoles, 18 de enero de 2012

Nyala Pema Duddul: Como se Dilucidan Nuestras Faltas.

¡Namo Guruye!
Me postro ante el gurú Vidyadhara, el realizado.
¡Bendíceme para que los cinco venenos en mi mente sean llevados al Camino!

1) Si la oscuridad de la ilusión ha sido eliminada o no, se dilucida cuando a la noche nos acostamos a dormir.
2) Si el fuego de la ira se ha extinguido o no, se dilucida cada vez que nos insultan.
3) Si la montaña de la arrogancia ha sido allanada o no, se dilucida cada vez que nos alaban quienes saben menos que nosotros.
4) Si el lago del deseo se ha secado y desaparecido o no, se dilucida cada vez que nos encontramos con una chica hermosa.
5) Si el huracán de la envidia se ha agotado o no, se dilucida cuando nuestros rivales están en una posición superior a la nuestra.
6) Si el apretado nudo de la avaricia ha sido aflojado o no, se dilucida cuando obtenemos riquezas materiales.
7) Si la flor de la disciplina moral se ha abierto o no, se dilucida cada vez que estamos en medio de la gente ordinaria.
8) Si hemos vestido la armadura de la paciencia o no, se dilucida cada vez que la adversidad nos golpea de repente.
9) Si el corcel del esfuerzo diligente se ha desarrollado o no, se dilucida cada vez que acometemos un acto virtuoso.
10) Si la estabilidad de la meditación es firme o no, se dilucida cada vez que nos aflige una enfermedad grave.
11) Si la espada de la sabiduría está afilada o no, se dilucida cada vez que las emociones aflictivas surgen y se manifiestan.

Esta enseñanza sobre cómo se dilucidan nuestras faltas fue compuesta por el viejo mendicante (monje) llamado Duddul, como respuesta a las peticiones de sus estudiantes.
¡Qué por los méritos de esta composición puedan los seres liberarse de sus faltas!

Biografía.
Nyala Pema Duddul nació en Dolong Gyalnya Tang, en el décimo día del noveno mes del Año del Ratón de Fuego. Su padre fue Khangtsek Gönpo, y su madre fue Sonam Kyi.
Entre sus maestros estuvieron Do Khyentse Yeshe Dorje, Lama Sonam Tsultrim, Namgyal Dongak Tenzin, Trosur Kalzang Deutsen, y Chöying Rangdrol.
En 1860, Nyala Pema Duddul fundó el monasterio de Kalzang. Durante su consagración, él tuvo una visión de todos los Budas de este eón afortunado, disolviéndose en el lugar. Por lo tanto, él le dio el nombre de Kalzang Sangyé Chöling "El Santuario de Dharma de los Mil Budas del Eón Afortunado"
A principios del verano de 1872, en Sawa Dawa, el sagrado cuarto mes lunar, en el Año del Mono de Agua, el visionario maestro Nyala Pema Duddul reunió a sus discípulos más cercanos para darles lo que fueron sus últimas enseñanzas. El lugar que escogió fue el desierto Valle de Nyin, que recibe este nombre de una rara especie de cabra salvaje, en el bajo Tromkhak, región de Kham. Cuando las enseñanzas terminaron, practicaron juntos una fiesta de tsok durante varios días, hasta que el maestro les pidió que lo acompañaran hasta el pie de la colina.
Allí las dió la siguiente instrucción:
"De una vez por todas, abandonad la engañosa forma de vivir que proviene del estar obsesionado con esta vida. Abandonad todos los falsos actos de virtud que estén motivados por los ocho intereses mundanos(el desear la felicidad y el temer el sufrimiento, el desear la fama y el miedo a la irrelevancia, el deseo de ser alabado y el temor a la crítica, el deseo de tener y el temor al perder).
Abandonad la Sabiduría que sea solo palabras; abandonad la Meditación que sea un error y una desviación; abandonad toda Acción que sea perversa. Abandonad toda discusión fanática, y el fingir beneficiar a los seres simplemente llevados por un deseo de fama y de fortuna. Ninguno de ellos os dará ni siquiera la más insignificante causa para alcanzar la budeidad. Exterminad los ocho intereses mundanos. Apartaros de las preocupaciones de esta vida. No seáis orgullosos ni os creáis importantes. Tan solo practicad el Sendero del Vajrayana de todo corazón; esforzaros en generar la compasión en vuestra mente, y será logrado vuestro propio beneficio y el de los demás, de forma espontánea. De esta forma, los deseos de este viejo serán realizados.
Se dice que:"Para aquellos que tienen fe y devoción, Padmasambhava duerme a su puerta". Y por tanto, nunca deberíamos de sentirnos solos. ¡Por favor, haced lo que yo os digo. Tened determinación, y tened coraje!"
Al final recitó varias oraciones, como la que comienza:"Que en todas mis vidas, pueda yo no estar nunca separado del lama perfecto". Entonces se volvió a sus discípulos y les dijo:"Cosed la puerta de mi tienda, y no os acerquéis en siete días".
Algunos dijeron que llovió fuertemente durante toda la semana, y que aparecieron arco iris en el cielo. Otros dijeron que cuando los siete días estaban llegando a su fín, el cielo se cubrió de arco iris y de esferas de luz iridiscente, que se oyó música, y que una frangancia que no era terrenal llenaba el aire. Cuando rasgaron la lona al octavo día, la mayor parte de los discípulos ya sabían lo que encontrarían cuando abrieran la tienda del maestro: no había nada excepto sus cabellos, sus uñas, y sus ropas, aún dispuestas alrededor de un cuerpo que ya no estaba allí.
Nyala Pema Duddul había logrado el cuerpo de arco iris, la suprema realización de Dzogchen, disolviendo su cuerpo terrenal en la luz, cuando murió.

Trad, por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

lunes, 2 de enero de 2012

Sakya Pandita: Una Concisa Introducción al Sendero Mahayana

Yo me postro con devoción a los pies del sublime gurú.

Con una mente libre de objetos,
con las manos juntas, yo alabo
esta práctica realizada de acuerdo
al Dharma que enseñó el Muni.

Todas las malas acciones que alguien pueda cometer
son también condicionadas,
por lo tanto, poseen la cualidad de la impermanencia;
en consecuencia, no os atormentéis por eso.

Si uno tiene apego hacia los objetos,
aunque honre a las Tres Joyas
de forma correcta durante diez millones de eones,
el Victorioso ha enseñado que no habrá liberación.

También si esa mente liberada de todos los objetos
no tiene aferramiento,
se obtiene con ello el insuperable
despertar de la vacuidad y la compasión.

El Sendero del liberarse tan solo uno mismo
no es el mejor;
el Omnisciente  enseñó
intentado solamente beneficiar a los demás.

Considerando eso, yo no entendía al principio
que debiera de abandonar mi propio beneficio,
pues tenía un nudo de apego hacia mi propio bien.

Mente, si estás distraida con respecto al beneficiar a los demás,
más tarde, estarás hundida en el samsara sola,
sin haberte beneficiado ni a ti, ni a los otros.

Por lo tanto, obrando con diligencia, respecto a todo,
no consideres el beneficio propio.

Poseyendo tan solo una disposición amorosa,
uno debiera de dedicarse al beneficio de los demás.

Al conseguir el beneficio de los otros, el nuestro propio está asegurado.
Porque la realidad última está naturalmente presente,
de ella surge la gran naturaleza de la perfección
del beneficio de uno mismo y de los demás.

Una concisa introducción al Sendero Mahayana, fue compuesta por Sakya Pandita.
Traducido por Lopon Kunga Namdrol.

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Kyabje Chatral Rinpoche: Palabras de consejo.


¡Namo guruya!

Pema Ledrel Tsal, precioso maestro de impagable amabilidad,
Permanece como el supremo ornamento sobre mi cabeza, ¡te lo ruego!
Otórganos tus bendiciones de forma que podamos encontrar la libertad aquí y ahora,
Respecto a todo el sufrimiento del samsara y de sus reinos inferiores.

Escuchadme con atención, mis queridos discípulos que os habéis reunido aquí,
Y aquellos cuyos corazones no estén corrompidos; considerad esto.

Las oportunidades de encontrar una existencia humana son una entre cien.
Ahora que habéis encontrado una, si no practicáis el sublime Dharma,
¿Cómo podríais esperar encontrar esta posibilidad otra vez?
Por eso es por lo que es crucial que logréis sacar ventaja de vuestra situación.
Concibiendo a vuestro cuerpo como un servidor vuestro, o como algo en lo que navegáis,
No os permitáis caer en la pereza, ni siquiera durante un solo momento;
Utilizad vuestra vida correctamente, espoleando a vuestro cuerpo, habla, y mente hacia la virtud.

Podéis pasar toda vuestra vida persiguiendo solo la comida y las ropas,
Con gran esfuerzo, y sin considerar el sufrimiento o las malas acciones cometidas,
Pero cuando muráis, no podréis llevaros ni una sola cosa-considerad esto en profundidad.
La vestimenta y las limosnas necesarias para manteneros vivos es todo lo que necesitáis.
Podéis cenar la más excelente de las comidas, con exquisita carne y alcohol,
Pero toda se vuelve excrementos impuros a la mañana siguiente.
No hay nada más que eso en todo ello.
Por lo tanto, sentiros contentos con tener lo suficiente para vivir, y con tener ropas sencillas,
Y de ser un perdedor cuando la conversación se refiera a comida y vestimentas.

Si no reflexionáis en la muerte y en la impermanencia,
No habrá forma de practicar el Dharma con pureza,
La práctica permanecerá como una aspiración, en algo que es constantemente pospuesto,
Y podéis sentiros arrepentidos el día en el que la muerte llegue, ¡pero entonces ya será demasiado tarde!

No hay una felicidad verdadera en ninguno de los seis reinos,
Pero si consideramos los sufrimientos de los tres reinos inferiores,
                cuando os sentís trastornados con solo oír hablar de ellos,
¿Cómo podríais hacerles frente cuando los experimentéis directamente?                                                
Incluso la felicidad y los placeres de los tres reinos más elevados
Son similares a la deliciosa comida que está siendo aliñada con veneno,
Que al principio se disfruta, pero que a la larga es causa de ruina.

Y lo que es más, todas estas experiencias de placer y de dolor,
No han sido ocasionadas por nadie aparte de vosotros mismos.
Son producidas por vuestras propias acciones, las buenas y las malas.
Una vez que conocéis esto, es crucial que actuéis de acuerdo a ello,
Sin confundir lo que debiera de ser adoptado, y lo que debiera de ser abandonado.

Es mucho mejor abandonar vuestras dudas y vuestras concepciones erróneas,
Confiando en las instrucciones de vuestro propio maestro cualificado,
Que el recibir muchas enseñanzas diferentes, y nunca más hacerles caso.

Deberías de permanecer en un lugar solitario, físicamente aislados del mundo-
En vez de embrollaros en los afanes de la vida ordinaria, y con apego y aversión,
Buscar el intentar derrotar a vuestros enemigos, mientras favorecéis los intereses de vuestros amigos,
Y os involucráis en todo tipo de proyectos y actividades financieras-
Porque difícilmente encontraríais nada peor que todo esto.

Si os falta la riqueza del contentamiento dentro de vuestras mentes,
Pensaréis que necesitáis todo tipo de cosas inútiles,
Y al final seréis peores que cualquier persona ordinaria,
Porque no podréis realizar ni tan siquiera una sola sesión de práctica.
Por lo tanto, emplazad vuestra mente en la libertad respecto a la necesidad de las cosas.
La riqueza, el éxito, y el estatus social son simplemente formas de atraer a los enemigos y a los demonios.
Los practicantes que están buscando placeres, que no son capaces de apartar sus mentes de estos asuntos mundanos,
Rompen su conexión con el auténtico Dharma.
Por lo tanto, cuidaros de llegar a ser inmunes a las enseñanzas.
Limitaros a realizar unas pocas actividades, y realizadlas todas ellas con diligencia.
No permitiendo a vuestra mente estar ociosa y agitada,
Sentiros a gusto sobre vuestro asiento en vuestro lugar de retiro,
Esta es la forma más segura de obtener los logros de un practicante del Dharma.

Podéis permanecer sellados en estricto retiro durante meses, e incluso durante años,
Pero si sois incapaces de hacer ningún progreso en el estado de vuestras mentes,
Más tarde, cuando les cuentes a los demás que hiciste durante todo ese prolongado tiempo,
¿No estaríais jactándoos de las penurias y privaciones?
Y todas sus alabanzas y reconocimientos solo conseguirían el haceros orgullosos.

Soportar el maltrato de nuestros enemigos es la mejor forma de ascetismo,
Pero aquellos que odian la crítica y que están apegados a las alabanzas,
Que se esfuerzan para descubrir todas las faltas de los demás,
Mientras fracasan en la vigilancia sobre su propio continuo mental,
Y que están siempre irritables y con poco humor,
Están seguros de traer la ruptura del samaya sobre todos los que se relacionen con ellos,
Por lo tanto, confía siempre en la atención, la vigilancia, y la consciencia.

No importa dónde estéis, ya sea un sitio muy concurrido o un retiro solitario,
Las únicas cosas que necesitáis conquistar, son los cinco venenos de la mente,
Y vuestros verdaderos enemigos son los ocho intereses mundanos, nada más,
Tanto que sea evitándolos, transformándolos, tomándolos como el sendero, o buscando en su verdadera esencia,
Cualquiera que sea el método más adecuado a vuestra capacidad.

No hay mejor signo de realización que una mente disciplinada,
Esta es la verdadera victoria para el auténtico guerrero que no porta armas.
Cuando practicáis las enseñanzas de los Sutras y de los Tantras,
La bodhicitta, la mente altruista de la iluminación, en sus dos formas, de aspiración y de realización , es crucial,
Porque ella está situada en la verdadera raíz del Mahayana.
Si la tenéis es suficiente, pero si carecéis de ella, todo está perdido.

Estas palabras de consejo fueron pronunciadas en la escondida arboleda de Padma
En el lugar llamado Kunzang Chöling,
En la ermita más elevada, en un claro del bosque,
Por el viejo mendicante Sangye Dorje

¡Qué pueda resultar virtuoso!

Traducido al Inglés por Adam Pearcey,2005.

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.





sábado, 17 de diciembre de 2011

Khenchen Nyima Gyaltsen: Serlingpa, una alabanza a Avalokiteshvara.

Avalokiteshvara, Señor de los tres mundos,
Para beneficio de los demás tú vistes la armadura del esfuerzo.
Gran Compasión dotada con un inmaculado mandala,
Te  rindo homenaje a ti, que disipas el sufrimiento de los seres.

Tu abarcas todo el mundo, incluso los remotos límites del espacio,
Dentro del mandala de Tu cuerpo.
Incluso el Gran Buda Vairocana
Reside dentro de un solo poro de Tu cuerpo.

Todas las luces del mundo del pasado, presente, y futuro,
Y también de las diez direcciones están dentro de ti.
Tu eres el Cuerpo de la Verdad (Dharmakaya) de todos los Sugatas de los tres tiempos,
Para los seres de los seis reinos tu eres Avalokiteshvara (Quien escucha el Sonido)

Tus once caras interpenetran el universo, lo mismo que hace el espacio;
Sin duda que es gozoso el tener la majestad de la luz infinita;
Tus mil brazos son los mil monarcas del universo;
Tus mil ojos son los ojos de los mil Budas de este eón afortunado.

Hoy, Tú has asumido una emanación perfecta en la Tierra de las Nieves.
Con Tus manos, dispuestas en la forma de un loto de mil pétalos.
Tus ojos están llenos con la humedad atrapada en estos pétalos.
La rueda de las instrucciones Kadam son como las ondas en un lago.

Los incontables Arhats que han nacido de Ti,
Adornan la ultimada belleza de la intachable estupa dorada.
Tu cuerpo de cristal blanco, un verdadero Monte Meru enjoyado,
Ostenta los diez Bhumis de los bodhisattvas y los Cinco Caminos, en su orden.

Mil Señores bendicen verdaderamente este cuerpo de cristal;
Ellos resumen todas las acciones en cuatro, y guardan Tus enseñanzas.
Tú, Señor Avalokiteshvara, eres el más ingenioso,
Proyectando formas adecuadas a cada individuo, Tu domas a cada uno de los seres.

Tus piernas son columnas de cristal que aguantan como el oro.
Desde donde quiera que se vea este mandala de Tu cuerpo,
Parece los asientos y los pétalos de los lotos que son las fuentes de los Conquistadores.
Dentro de los intersticios del mandala de Tu cuerpo,
Hay inimaginables lagos y estanques
De compasión, dotados de las ocho cualidades.

Cuando sopla la suave brisa de la impermanencia,
Gira la rueda de los tres entrenamientos desde el centro.
Con emanaciones desde el centro, Tu domas las tierras interiores.
Tus cualidades surgen del agua, y se disuelven en el agua;
El agua cambia su color debido al recipiente.
                                                                                                  
¡Ay! Todas las fuentes de los beneficios y de la felicidad
Surgen de Tu inmaculada encarnación de la Gran Compasión,
Y se disuelven en Ti, el verdadero Señor.
Todos aquellos a quienes tus tres entrenamientos les han sido revelados,
Han sido enseñados de acuerdo a sus necesidades individuales.

En el centro de este loto, con sus pétalos abriéndose,
Dentro de una bóveda de un purísimo cristal
Habita una deidad de color blanco, que emite miles de rayos de luz.
Adornado con las marcas nobles, es infinitamente placentero el contemplarlo.
Junto las palmas de mis manos, y me postro ante Ti,
Que siempre estás sonriente, y sentado sobre un loto abierto.

Llevando una guirnalda de joyas en su brazo derecho,
El proyecta el espectáculo de su vida pura y liberadora.
Extendiéndose desde el extremo de su brazo de cristal
Hay un hermoso loto con mil pétalos.

Su centro está adornado con la Madre, la montaña de joyas:
Ella está rodeada por todos los Budas de las diez direcciones.
Los Budas, a su alrededor, están rodeados por sus hijos,(los bodhisattvas)
Se dice que todos son “no duales” y que aparecen muy vívidamente.

Todos sus tres puntos están marcados con las tres letras;
Yo las veo emitiendo rayos de luz, y madurando a los seres sintientes.
Situado sobre un asiento de loto, en el corazón de este Señor,
Está un refinado disco lunar, de cincuenta yojanas de circunferencia.

Unas hermosas diosas se encuentran en cada una de las cuatro puertas de este palacio de luz.
Apareciendo con las formas de las seis grandes madres,
Están flanqueadas a ambos lados por las madres (sabiduría) y los hijos (bodhisattvas).
Por tanto, yo veo que gradualmente la Perfección de la Sabiduría, las cuatro divinidades,

El Conquistador y sus hijos, junto con los maestros
Y los guardianes que juraron proteger(el Dharma), residen todos ellos juntos.
En todos ellos, sus tres puntos están marcados con las tres sílabas,
Sus letras semilla, son el sonido de las seis perfecciones,
Resonando en todos los mantras como la esencia de los mantras.

Veo que en el centro de los estambres del loto hay una aparición
Que está enviando Ruedas del Dharma a los oídos de los seres de las seis clases.
Completamente Iluminados por luces desde dentro y desde fuera,
Sus tres puertas están siendo bendecidas.

Todos los seres son aspectos de la joya de la mente;
La mente es el reconocimiento de la luz clara, el Dharmakaya.
Libre de palabras, desaparece en la Gran Compasión.

¡Ay! Conquistador y sus hijos, ¡escuchadme!
Yo le he dado mi buen corazón al soberano.
Vuestro buen corazón ha sido arrebatado por vuestro hijo,
¡y sin embargo este hijo es quien me da el buen corazón!
Es la Gran Compasión la que me trae la paz,

Es la Gran Compasión la que me libera,
Es debido a Él por lo que llegué a ser Fama en el Dharma (Dharmakirti, Chökyi Drakpa)
Esta profunda verdad que te ofrezco a Ti,
Ha retornado a la Gran Compasión,
Lo mismo que el agua y sus ondas, Oh Soberano.

Por favor, continúa alimentando a los seres sintientes
De esta manera a través de las enseñanzas que gotean del corazón.
Sin duda que esto es maravilloso. ¡Oh, Conquistador Drom!       
Hoy tu los has llevado a todos al fundamento de la fe.


Todas estas palabras se manifestaron en el curso de una visión pura, todos los que las escucharon se sintieron profundamente maravillados, y miraron con reverencia hacia el rostro del Maestro Perfecto, Dromtömpa.

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

Karmapa III Rangjung Dorje: El Tratado llamado "Una Enseñanza sobre el Tathagatagarbha"

Rindo homenaje a todos los Budas y Bodhisattvas.

 

Se ha dicho:”Aunque carece de principio, supone un final.

Lo que es por naturaleza puro, y consiste en dharmas permanentes

No es visto, puesto que está encerrado por una envoltura que carece de principio;

Como en el ejemplo de la estatua dorada que estaba oscurecida.

 

El elemento (Dhatu) del tiempo sin principio

Es la matriz de todos los fenómenos.

Porque él existe, existen todos los seres,

Y también el nirvana es obtenido”

 

En un pasaje de un tantra (Hevajra tantra) se dice:

“Los seres sintientes indudablemente son Budas,

Sin embargo, están oscurecidos por impurezas adventicias.

Si estas son eliminadas, son Budas”

                                               

El elemento no tiene un creador,

Pero se le da este nombre porque retiene sus características.

Sin principio, significa que

No hay nada previo a él.

El tiempo es este mismo instante,

No ha venido de ningún otro sitio.

 

Los fenómenos  se explican como siendo

El samsara y el nirvana apareciendo como dualidad.

Esto es llamado el fundamento de las latencias de la ignorancia.

El movimiento de los procesos mentales, los pensamientos correctos

Y los pensamientos incorrectos son la causa de que surjan el samsara y el nirvana.

La condición necesaria para sus causas se ha enseñado que es el alaya

 

La ubicación es la naturaleza de buda.

La conceptualización incorrecta está completamente ubicada en la pureza de la mente.

Esta pureza, que existe de esta forma,

Existe, pero no es vista debido a la conceptualización ignorante.

Por lo tanto, hay samsara.

Si es disipado, hay nirvana,

Lo que es denominado como el final.

 

Principio y final, dependen de las conceptualizaciones.

Los procesos mentales son como vientos

Que el karma y las emociones aflictivas hacen surgir.

El karma y las emociones aflictivas manifiestan los skandhas, los Dhatu,

Ayatanas, y todos los fenómenos de apariencia dualística.

Alguien que se esfuerza y descarta estas apariencias, se está engañando.

¿Qué puede ser negado rechazando vuestras propias proyecciones?

¿Qué puede ganarse adoptando vuestras propias proyecciones?

¿No es esta creencia en la dualidad un fraude?

 

Indudablemente, el comprender esto se dice que es el remedio;

Pero el pensamiento de la no dualidad tampoco es real

Porque esa concepción del “no conceptualizar” es en sí un concepto.

Pensáis en la vacuidad, desintegrando la forma y demás agregados en sus partes,

¿No es eso en sí mismo un engaño?

Sin embargo, se enseñó para que debido a ello, el apego a las cosas como algo real cesara.

 

Nada es real o engañoso,

El Sabio ha dicho que todo es como el reflejo de la luna en el agua.

Esta mente ordinaria

Es llamada dharmadhatu y naturaleza de buda.

Los seres iluminados no pueden mejorarla,

Y los seres ordinarios no pueden empeorarla.

Se utilizan muchos términos para referirse a ella,

Pero su verdadera realidad no puede ser comprendida en base a expresiones verbales.

 

Es una manifestación incesante,

De la que se enseña que posee sesenta y cuatro cualidades.

Aunque esto es  solo una descripción simplificada,

Se dice que cada una de las sesenta y cuatro tiene millones de cualidades.

 

Son los diez poderes:

El conocimiento de lo que es y de lo que no es adecuado, según sean las situaciones;

El conocimiento del karma y su maduración;

El conocimiento de las distintas naturalezas de los seres;

El conocimiento de sus facultades;

El conocimiento de sus inclinaciones;

El conocimiento de todos los senderos, y de hacia dónde se dirigen;

La posesión de todas las concentraciones;

El poseer el Ojo Divino;

El recuerdo de las vidas previas;

Y la paz.

 

Debido a estos diez poderes, están las cuatro ausencias de temor:

Enseñando la realización iluminada dentro de todos los fenómenos;

Enseñando el Sendero;

Enseñando la cesación;

Y estando más allá de las disputas.

 

Debido a estas causas, están estas dieciocho cualidades únicas:

No hay error, no hay charla vacía,

Hay una consciencia que no cae en el olvido,

Un constante equilibrio meditativo,

Hay una ausencia de nociones discriminativas,

Hay la ausencia de una indiferencia indiscriminada,

Posee una aspiración que no se deteriora,

Posee el esfuerzo diligente, la atención mental plena,

El samadhi, y la sabiduría.

Posee la sabiduría que ve la completa liberación,

Cada una de sus acciones está precedida por la sabiduría;

Siendo el tiempo incapaz de oscurecerlas.

Si se poseen estas treinta y dos cualidades, es el Dharmakaya.

 

En nuestro actual estado, nosotros negamos la presencia de la naturaleza de buda, y de estas cualidades.

No hay una comprensión de ello, tal y como es.

Producimos una realidad imaginaria, concibiendo lo “no existente” como verdaderamente existente.

La conceptualización producida por esto, es lo dependiente de otros.

No conociendo lo verdadero,

Nos sentimos agitados por nuestras propias creaciones.

Oh, Comprender que estas cualidades del Dharmakaya

Son verdad, es el conocimiento de la verdad;

Pero en su presente estado, los seres de escasa habilidad,

Rechazan el conocimiento de la verdad, y elaboran algo irreal

Que es adoptado por la confusión que lo sigue.

 

Gracias al conocimiento de la naturaleza de buda, tal y como es,

Uno obtiene sus poderes.

Sin embargo, no hay nada que deba de ser eliminado;

Y no hay ni la más ligera cosa que deba de ser añadida.

La verdad es vista realmente.

Si la verdad es vista, es la completa liberación.

El elemento está carente de las impurezas incidentales,

Que son las características del estar separado.

No carece de la insuperables cualidades,

Las cuales son la característica de la inseparabilidad.

 

En la naturaleza de buda están las cualidades de los dos Cuerpos de la Forma:

Las treinta y dos marcas mayores, y las ochenta secundarias.

Estas cualidades que son obtenidas, son nuestro propio cuerpo.

 

El cuerpo no es creado por el yo, ni por Phywa, Shiva, Brahma, o por partículas externas,

O por elementos que están más allá de la experiencia.

Cuando el desarrollo impuro de los cinco sentidos,

Cuando la dualidad de quien percibe y lo percibido

Es purificado, se le da el nombre de logro.

 

Por lo tanto, los nadis, los vayus y los bindus purificados, son los Cuerpos  puros de la Forma,

Los que no están purificados, son los Cuerpos impuros.

Por ejemplo, las cualidades de un berilio incrustado

No son evidentes.

Cuando es limpiado con un paño de pelo de yak y agua salada,

Y limpiado con vinagre y un tejido de lana,

Es purificado, y llega a ser la joya que satisface todas las necesidades y los deseos.

 

De la misma forma, con el propósito de limpiar

Las tres incrustaciones de las emociones aflictivas, del conocimiento, y de la meditación,

Del aguamarina de la mente,

Está la total cesación a través de los Caminos de la Acumulación y Preparación

Los siete Bhumis impuros, y los tres Bhumis puros.

 

Cuando la conceptualización incorrecta

Se encuentra con la conceptualización correcta,

Lo mismo que cuando dos palos son consumidos por el fuego,

Acontece el verse libre de ambas conceptualizaciones.

Hay una liberación con respecto a los conceptos  de eliminación,

Remedios, si mismo, y la idea de un resultado.

 

En ese momento, las flores de las marcas físicas mayores florecen

En quien tiene el cuerpo del espacio.

 

Las tres fases de la impureza, ambas pureza e impureza,

Y la completa pureza son respectivamente, las fases

De los seres ordinarios, los bodhisattvas y los Tathagatas.

Tal y como se ha dicho, la Budeidad no es algo nuevo que haya sido creado,

Es como era antes, es lo mismo después.

Es la inmutable naturaleza de buda.

El cambio es el llegar a estar libre de las impurezas.

 

Si uno tiene la visión equivocada

De que las cualidades de Buda carecen de causa,

O las conciben como no estando dentro de uno mismo,

¿Qué diferencia hay entonces entre esta visión, y las visiones

Eternalistas y nihilistas de los no budistas?

 

El que aparezcan como si fueran formaciones que surgen y cesan en un momento,

Es comparable a la forma en la que surgen las formaciones impuras.

Si no fuera así,

El continuo de las actividades de los Cuerpos de la Forma (Rupakaya)

Sería interrumpido.

Sin embargo, esta sabiduría no es expresada por el nombre de formaciones

Sino por el de sabiduría discriminativa.

 

Lo que posee la naturaleza de los grandes elementos, etc,

Y está asociado con la aprehensión, proyecta su poderosa esencia.

Para ambos, quienes están equivocados y quienes comprenden correctamente,

No hay ninguna diferencia en cuanto a la forma en la que aparecen.

La diferencia entre ellos es si hay aferramiento a la dualidad o no.

Si no fuera así, ¿Cómo podría realizarse la actividad de los Victoriosos?

 

Dando el ejemplo de una joya que otorga los deseos, etc

Se explica la proyección del poder libre de conceptualizaciones,

Sin embargo, esto no existe solamente como una apariencia en las mentes de los otros.

Si así fuera, la sabiduría llegaría a ser el continuo mental de otros,

Pero si eso es aceptado, la sabiduría sería errónea.

 

Si se afirma que la sabiduría se apega a sus propias apariencias,

Entonces también un espejo debería de tener concepciones

De aferramiento hacia lo que se refleja en él.

 

La diversidad de los equivocados seres sintientes

Aparece como el objeto de la sabiduría,

Pero la sabiduría no está corrompida por el equívoco.

Como ejemplo, en el espacio, aparecen

El surgir y el cesar de los grandes elementos, pero el espacio

No es afectado, y ni surge ni cesa.

 

Similarmente, la sabiduría de los Victoriosos

Acompaña a los seres sintientes, y sin embargo permanece inmaculada.

Esto no se expresa con el término equivocación,

Sino que es llamada la sabiduría que lo realiza todo

 

La mente que descansa pura, y ya libre de los tres oscurecimientos,

Es la mente de la igualdad, lo que es paz.

Debido a que está dotado con gran amor y compasión,

El Sambhogakaya, etc, se aparece a aquellos que necesitan ser guiados.

Esto se afirma para refutar las aseveraciones de la gente

Que dice que el logro de la Budeidad, es similar al del Arhat del Hinayana.

 

La sabiduría es permanente de tres formas:

Siendo permanente por naturaleza, es el Dharmakaya.

Siendo permanente en términos de continuidad, es el Sambhogakaya

Siendo permanente en términos de series ininterrumpidas, es el Nirmanakaya.

 

Vinculadas a estas, existen tres fenómenos impermanentes:

La vacuidad mentalmente fabricada no es permanente.

La inestable mente conceptual no es permanente.

Las seis acumulaciones condicionadas no son permanentes.

 

Sin embargo, en estas, hay tres tipos de permanencia.

Los tres tipos de fenómenos impermanentes son las impurezas,

Mientras que los tres tipos de permanencia es la sabiduría como tal.

Esto no es comparable al “yo” de los no budistas

Puesto que este “yo” es imputado por la mente, mientras que la naturaleza de buda no lo es.

 

No es comparable a la paz de los Oyentes y Realizadores Solitarios,

Porque proyecta todas las cualidades de los dos Cuerpos de la Forma.

Estos cuerpos no son comparables a los cuerpos de los seres sintientes

Puesto que no han sido producidos por las condiciones contaminadas (del Karma y las aflicciones)

Los Budas no regresarán (al samsara)

Puesto que lo que es, ha llegado a ser manifiesto, tal y como es.

Las impurezas no surgirán nunca más,

Puesto que existe la libertad respecto a cualquier imaginación de diferencia.

 

Por lo tanto, esta mente como tal (luminosidad natural)-la Budeidad-

Existe perfectamente ahora, pero nosotros no la conocemos.

 

Del Mahayanasutralamkara

A la hora de la realización,

De la mente y de la sabiduría de un Buda,

Lo mismo que se disipa el calor de un hierro al rojo,

Y que se recupera la visión de los ojos enfermos,

No puede decirse que sea ni existente, ni no existente.

 

Del Mahayanavimsika de Nagarjuna

Puesto que en la realidad última no hay surgimiento,

Tampoco hay liberación.

La Budeidad es como el espacio,

Y los seres sintientes tienen sus mismas características.

Puesto que “de esta forma” y “de la forma opuesta” carecen de surgimiento,

No hay tampoco un nirvana natural.

Por lo tanto, los fenómenos compuestos son vacíos,

Esta es la esfera de la sabiduría omnisciente.

 

Del Uttaratantra

Puesto que es sutil, no es objeto de estudio,

Puesto que es lo ultimado, no es un objeto de meditación.

Puesto que es la profunda naturaleza de los fenómenos,

No es objeto de las meditaciones mundanas, etc.

 

Esta es la esfera de la sabiduría que se conoce a sí misma.

Lo ultimado surge de la fe en la originación dependiente del “yo”.

Oh, ¡Porque ellos no realizan esta forma de existencia,

Aquellos seres que son como niños, vagan en el océano del samsara!

 

Gracias al poder del Gran Sabio (Buda Sakyamuni)

De Mañjushri, Maitreya, y Avalokiteshvara,

Esto fue escrito por Rangjung Dorje.

 

¡Que puedan todos los seres conocer esta naturaleza de buda

Perfectamente y sin error!

 

Esto completa la presentación definitiva de la naturaleza de buda,

La esencia del Vajrayana.

 

SHUBHAM  (Que sea auspicioso)

 

 

Trad, al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 13 de diciembre de 2011

Tsenshab Serkong Rinpoche: Renunciación.

El dharma nos protege del sufrimiento.
La palabra sánscrita Dharma (tibetano: chö) significa mantener, o sostener. ¿Qué es lo que el Dharma sostiene, o mantiene? Es la eliminación del sufrimiento, y el logro de la felicidad. El Dharma hace eso no solo para con nosotros, sino para todos los demás seres sintientes.
Los sufrimientos que experimentamos son de dos tipos: aquellos que son vistos de forma inmediata por nosotros como humanos, y aquellos que no podemos ver salvo que poseamos poderes psíquicos. Los primeros incluyen el dolor que supone el proceso del nacimiento, el profundo desagrado que nos supone el enfermar ocasionalmente, la miseria que se experimenta con el envejecimiento y la edad, y el terror a la muerte.
Los sufrimientos que vienen tras la muerte no son visibles para una persona normal y corriente. Podemos pensar que cuando muramos, probablemente renaceremos como un ser humano. Sin embargo, este no es forzosamente el caso. No hay una razón lógica para que nosotros asumamos que dicha evolución tendrá lugar. Ni tampoco se da el caso de que después de que muramos, no vayamos a renacer.
Es muy difícil predecir qué tipo particular de nacimiento tendremos;  eso no está dentro de nuestra actual esfera de conocimiento. Si generamos karma positivo durante esta vida, a ello se seguirá de forma natural el que en el futuro tengamos formas felices de renacimiento. Si al contrario, lo que hacemos es crear principalmente karma negativo, no solo no tendremos un renacimiento feliz, sino que experimentaremos grandes dificultades en los estados inferiores del ser. Esto es cierto. Así es como funciona el renacer. Si plantas una semilla de trigo, crece una planta de trigo; si plantas una semilla de arroz, lo que se produce es arroz. Similarmente, si creáis karma negativo, estáis plantando las semillas de un renacimiento en uno de los tres estados inferiores, como el de un ser infernal, un fantasma hambriento o un animal.
Aunque los sufrimientos de los seres infernales (1) y de los fantasmas hambrientos pueden ser invisibles para nosotros, si que podemos ver los de los animales con nuestros propios ojos. Si nos preguntamos cómo sería si nosotros renaciéramos como animales, solo tenemos que mirar a nuestro alrededor, e imaginar cómo sería el estar en su condición. El Dharma es lo que nos impide caer, y lo que nos protege del sufrimiento de los tres reinos inferiores.
Sin embargo, toda la rueda del renacimiento, toda la existencia cíclica, tiene como su naturaleza al sufrimiento. El Dharma nos protege de todo ello. Además, el Dharma del Mahayana, las enseñanzas del Gran Vehículo, nos protegen no solo a nosotros, sino a todos los otros seres vivos.
En el Budismo, oímos hablar mucho de las Tres Joyas de Refugio-Buda, Dharma y Sangha. El primero de estos objetos incluye a todos los seres completamente iluminados, quienes enseñan el Dharma. Para nosotros, el Buda Sakyamuni, el cual giró por primera vez la rueda del Dharma en Sarnath, enseñando las cuatro nobles verdades, es el más significativo. La última de estas cuatro verdades-la verdad del sendero- es el Dharma que debemos de practicar para lograr la liberación. Este es el objeto de refugio llamado la Joya del Dharma.
La causa del sufrimiento.
La práctica del Dharma comprende dos cosas: reconocer y erradicar la raíz del sufrimiento samsárico. ¿Cuál es la raíz de la existencia cíclica? Es el aferramiento a un yo verdaderamente existente, y a unos fenómenos verdaderamente existentes. Por consiguiente, necesitamos generar un rechazo hacia ese aferramiento que nos trae todo nuestro sufrimiento, y también necesitamos desarrollar una comprensión del antídoto necesario para ello. El antídoto para el aferramiento a una verdadera existencia inherente es la sabiduría que realiza la ausencia de ese yo inherente; una comprensión profunda de la ausencia de un yo inherentemente existente, nos liberará del sufrimiento.
Los sufrimientos que nosotros experimentamos en la existencia cíclica son causados por el karma creado por nuestra actuación bajo el poder de los engaños. Cuando comprendemos esto, aspiramos a obtener el antídoto para ese aferramiento al yo. ¿Por qué no hemos desarrollado aún este antídoto en nuestro continuo mental, por qué no entendemos la ausencia de un yo inherentemente existente? Una razón para ello es que aún no estamos lo suficientemente conscientes de la impermanencia y de la muerte.
Contemplar la impermanencia y la muerte.
El único final posible de la vida es la muerte. Nosotros vamos a morir inevitablemente. Nunca ha habido un ser sintiente cuya vida no haya acabado en muerte. La gente intenta muchas formas de prevención para impedir que venga la muerte, pero es imposible. Ninguna medicina puede curarnos del mal de la muerte.
Pero la verdadera forma correcta de contemplar la muerte no es solo el pensar:”Voy a morir”. Por supuesto que todo el mundo va a morir, pero el mero hecho de recordar esto no es muy eficaz. No es el método apropiado. Similarmente, el mero hecho de pensar que nuestro cuerpo está deteriorándose y desintegrándose constantemente, y que eventualmente decaerá, tampoco es suficiente. En lo que tenemos que pensar es en cómo evitar el que suceda todo esto.
Si pensamos en el miedo que experimentaremos a la hora de la muerte, y en cómo eliminarlo, nuestra meditación sobre la muerte será efectiva. La gente que ha acumulado mucho karma negativo durante sus vidas, llega a sentirse muy aterrorizada a la hora de la muerte. Lloran, babean, se cagan en sus ropas, y están completamente abrumados, lo que son los claros signos del miedo y del sufrimiento que ocurren en el momento de la muerte, debido a las acciones negativas creadas durante la vida.
En cambio, si durante nuestra vida, evitamos el cometer acciones negativas, la muerte será fácil de afrontar. La muerte puede ser una experiencia gozosa, parecida a la vuelta de un niño a su hogar. Si nos hemos purificado, podemos morir felizmente. Absteniéndonos de crear las diez no virtudes, y cultivando sus contrarios, esto es, las diez virtudes (2) nuestra muerte será fácil y, como resultado, no tendremos que experimentar el renacimiento en condiciones de sufrimiento. Estaremos seguros de renacer en estados más afortunados.
Si plantamos las semillas de plantas medicinales, tendremos árboles con cualidades medicinales; si plantamos semillas de árboles venenosos, tendremos frutas venenosas. Similarmente, si plantamos las semillas de los actos virtuosos en nuestra consciencia, nosotros experimentaremos la felicidad en los renacimientos futuros; tendremos buena fortuna, tanto mentalmente como físicamente. Esta enseñanza básica del Dharma de evitar las diez acciones no virtuosas, y de cultivar las diez acciones virtuosas, se da no solo en el Budismo, sino también en otras muchas religiones.
Si el simplemente pensar:”Voy a morir” no es muy beneficioso, ¿cómo deberíamos de contemplar entonces la muerte y la impermanencia? Deberíamos de pensar:”Si yo he creado cualquiera de las diez acciones no virtuosas, cuando muera tendré que afrontar  un gran miedo y sufrimiento, y renaceré en una inimaginable miseria. Si, al contrario, yo he creado virtud, cuando muera no tendré mucho miedo o sufrimiento, y renaceré en un estado afortunado”. Esta es la forma correcta de pensar acerca de la muerte.
Esta meditación no es el pensar de forma pesimista y triste:”Voy a morir, y no hay nada que yo pueda hacer”, sino que es el contemplar la muerte de forma inteligente pensando:”¿Dónde iré tras la muerte? ¿Qué tipo de causas he creado? ¿Puedo hacer de mi muerte una circunstancia feliz? ¿Cómo? ¿Puedo hacer que mis futuros renacimientos sean felices?¿Cómo?”.
Cuando contemplamos los renacimientos futuros, deberíamos de recordar que no hay ningún lugar en la existencia cíclica que sea satisfactorio. No importa qué tipo de cuerpo hayamos obtenido, también el morirá eventualmente. Hemos leído relatos de gente que ha vivido cien, o incluso mil años, pero no importa cuán fantásticas puedan ser sus historias, todos ellos han tenido que morir. En el samsara todos los cuerpos están sujetos a la muerte.
Además, no hay ningún lugar al que podamos correr para escapar de la muerte. No importa dónde estemos, cuando el tiempo llega, tenemos que morir. En ese momento, no hay medicina, ni mantra o práctica que nos pueda ayudar (a no morir). La cirugía puede curar ciertas enfermedades, pero no puede evitar la muerte.
No importa qué tipo de renacimiento obtengamos, también estará sujeto a la muerte. El proceso es continuo. El contemplar los efectos a largo plazo de nuestras acciones, y la continuidad del proceso de nacimiento, vida, muerte, y renacimiento, nos ayudará a generar mucho karma positivo.
Aunque a veces pensamos en practicar el Dharma, normalmente pensamos hacerlo mañana o pasado mañana. Sin embargo, no podemos decir cuando vamos a morir. Si se nos garantizase el que fuéramos a vivir durante cien años, entonces podríamos planear nuestra práctica a largo plazo, pero no tenemos la menor idea de cuándo vamos a morir. Por lo tanto, es una soberana tontería el no practicar. Algunas personas mueren en el vientre de su madre, incluso antes de nacer; otros mueren cuando aún son niños pequeños, antes incluso de que hayan aprendido a andar. No es lógico el pensar que vamos a vivir mucho tiempo.
Además, nuestro cuerpo es muy frágil. Si estuviéramos hechos de piedra o de hierro, podríamos tener la escusa para pensar que nuestro cuerpo es estable, pero podemos ver fácilmente que es muy débil, y puede ir mal en cualquier momento. Es como un delicado reloj de pulsera hecho de incontables partes diminutas y frágiles. Nuestro cuerpo no es algo que pueda merecer confianza. Y hay muchas circunstancias que pueden ser causa de nuestra muerte: comida que puede llegar a ser tóxica, la picadura de un pequeño insecto, o el pinchazo de una pequeña espina. Condiciones como estas, que parecen insignificantes, pueden matarnos. Incluso la comida y la bebida que ingerimos para mantenernos vivos pueden llegar a ser las circunstancias que acaben con nuestra vida. No existe ninguna certeza en cuanto a cuando moriremos, o a cuál será la causa de nuestra muerte.
Incluso aunque tengamos la seguridad de que viviremos cien años, muchos de estos años ya han pasado, y no hemos logrado mucho. Nos aproximamos a la muerte como alguien dormido en un tren, que constantemente se va acercando más y más a su destino sin ser consciente de ello. Por supuesto, no hay nada que podamos hacer para pararlo. Solo podemos estar cada vez más cerca de la muerte.
No importa cuánto dinero, joyas, casas, o vestidos hayamos acumulado en esta vida, esto no supone ninguna diferencia a la hora de la muerte. Cuando morimos, vamos a la siguiente vida con las manos vacías, no podemos llevar con nosotros ni el más pequeño objeto material. Incluso nuestro cuerpo tiene que ser abandonado; nuestra mente y nuestro cuerpo se separan, y nuestra mente se va sola.
Si en el momento de la muerte tenemos que abandonar nuestro cuerpo, nuestros amigos, y todas nuestras posesiones, ¿Qué acompaña entonces a nuestra consciencia en ese momento? ¿Hay algo que pueda ir con ella a la siguiente vida? Si, lo hay. Cuando morimos, las huellas kármicas que hemos acumulado durante nuestra vida acompañan a nuestra consciencia.
Creando karma positivo y negativo.
Si hemos creado cualquiera de las diez acciones no virtuosas, un debito de karma negativo acompaña a nuestro continuo mental que se manifiesta en nuestro siguiente renacimiento. Matando a otros seres, robando las posesiones de los demás, o con una conducta sexual incorrecta, dejamos las huellas kármicas de estas acciones físicas negativas en nuestra consciencia. Mintiendo, hablando mal de otra gente y causando desunión entre ellos, chismorreando o empleando palabras desagradables, hiriendo a los demás con nuestras palabras, dejamos unas huellas kármicas de estas acciones verbales negativas en nuestra consciencia. Albergando pensamientos codiciosos y deseando tener las posesiones de los demás; generando malos deseos hacia otros, desando que sufran daño; o manteniendo puntos de vista equivocados como son “No hay vidas anteriores ni futuras”, “No hay tal ley de causa y efecto” o “no existe ningún refugio” dejamos huellas kármicas de estas acciones mentales negativas en nuestra consciencia. Todos estos débitos kármicos negativos viajan con nosotros y dirigen nuestra mente hacia los renacimientos futuros.
Lo contrario también es cierto. Si abandonamos las negatividades, y creamos acciones virtuosas con el cuerpo, habla y mente, las semillas kármicas de estas acciones positivas también viajarán con nuestro continuo mental, y producirán mejores circunstancias en nuestras vidas futuras.
Si realmente pensamos en la situación en la que estamos, decidiremos intentar generar karma positivo y eliminar el negativo en cuantas formas podamos. En otras palabras, intentaríamos crear cuantas menos negatividades nos sea posible, y purificar las semillas de las acciones negativas del pasado, de forma que no nos quede ni la menor deuda kármica que pagar en nuestras vidas futuras.
También necesitamos observar los tipos de resultado que pueden ocurrir de acuerdo a la ley de causa y efecto. Por ejemplo, hay una historia de una persona que tenía muchas cualidades buenas, pero que se empleaba con dureza en su conversación. Una vez abusó de una persona a la que le dijo: “Hablas como un perro”. Como resultado, el renació como un perro durante quinientas veces. De forma similar, las pequeñas acciones negativas pueden tener efectos devastadores.
Similarmente, también las pequeñas acciones positivas pueden producir grandes resultados. Por ejemplo, está la historia de un niño que hizo una humilde ofrenda al Buda, y que como resultado nació como el gran rey Ashoka, que construyó miles de estupas y realizó incontables actividades sublimes diferentes.
Desarrollando la renunciación.
El contemplar las distintas “no virtudes”  que hemos cometido y sus efectos, es una forma muy efectiva de asegurar nuestro bienestar y felicidad. Cuando pensamos en el sufrimiento que nosotros mismos tendremos que soportar, como resultado de nuestras negatividades, daremos nacimiento a un fuerte, a un indestructible deseo de no experimentar toda esa miseria, y habremos desarrollado eso que se llama renunciación.
El conocernos a nosotros mismos con este tipo de pensamiento, es en sí mismo una forma de meditación- meditación analítica. Primero desarrollamos una atención plena hacia nuestro propio sufrimiento; y posteriormente extendemos esta atención al sufrimiento de todos los demás seres sintientes. El considerar en profundidad cómo todos los seres sintientes quieren estar completamente libres de todo sufrimiento, y ver que están atrapados en la red del sufrimiento de la que ellos no pueden escapar, lleva a la compasión.
Si no desarrollamos el deseo de liberarnos de nuestro propio sufrimiento, ¿Cómo podemos desarrollar el deseo de liberar a los demás del suyo? Nosotros podemos poner final a nuestro propio sufrimiento, pero esto, en sí mismo no es ultimadamente beneficioso. Necesitamos extender este deseo hacia todos los seres sintientes, que también desean la felicidad. Podemos entrenar a nuestra mente para desarrollar el deseo de que todos los seres sintientes se vean apartados  de sus sufrimientos. Esta es una forma de pensar mucho más amplia y beneficiosa.
¿Por qué deberíamos de ocuparnos nosotros del sufrimiento de los demás seres vivos? Porque nosotros recibimos mucho de los demás: la leche que bebemos viene de la amabilidad de otros, la cálida ropa que nos protege del viento y del frio, la casa en la que vivimos, el dinero que recibimos, nuestro precioso cuerpo humano, todas estas cosas vienen de la amabilidad de otros; la lista es interminable. Sin embargo, estos pocos ejemplos deberían de bastar para mostrarnos por qué deberíamos de intentar encontrar un método que pueda eliminar el sufrimiento de todas las amables madres, los seres sintientes.
No importa qué tipo de práctica hagamos- el recitar mantras, cualquier otro tipo de meditación, sea el que sea- siempre deberíamos de hacerlo con el pensamiento:”Que pueda beneficiar a todos los seres vivos”. Esto no solo ayudará a los demás, también nos beneficiará a nosotros de forma natural (sin esfuerzo). Las situaciones de la vida diaria pueden hacernos apreciar esto: alguien que es muy egoísta y siempre trabaja para su propio beneficio, nunca es verdaderamente querido por los demás; mientras que alguien que es muy amable y siempre ayuda a los otros, es normalmente muy popular.
El pensamiento que debemos de desarrollar en nuestro continuo mental es: “Que puedan todos los seres ser felices, y que puedan verse libres del sufrimiento”. Deberíamos de intentar incorporar este pensamiento a nuestra forma de pensar, recordándolo una y otra vez. Esto sería extremadamente beneficioso. Aquellos que en el pasado desarrollaron este pensamiento son ahora grandes Budas, bodhisattvas, o santos; toda la gente verdaderamente grande en este mundo, basó sus vidas en esto. ¡Qué maravilloso sería si pudiéramos intentar generar este pensamiento en nosotros mismos!

Pregunta: ¿Estamos advertidos para que no nos defendamos si alguien intenta dañarnos?
Serkong Rinpoche: Esa pregunta nos lleva a una materia muy amplia. Si alguien te golpea sobre tu cabeza con un palo, la mejor respuesta es meditar que tú has experimentado esto debido a tus acciones negativas del pasado. Piensa que esta persona está posibilitando el que madure ese karma particular ahora, en vez de que lo haga en el futuro. Deberías de sentir gratitud hacia esa persona que ha eliminado esa deuda kármica de tu continuo mental.
Pregunta: Si alguien ataca a mi mujer o a mi hijo, que están bajo mi protección, ¿Debería no defenderlos? ¿Sería negativo si lo hiciera?
Serkong Rinpoche: Como es tu deber el proteger a tu mujer y a tu hijo, debes de intentar hacerlo tan hábilmente como te sea posible. Tienes que ser listo. El mejor medio de protegerlos es sin causarle daño al atacante. En otras palabras, tienes que encontrar el método de protegerles sin infligir ningún daño.
Pregunta: ¿El puede hacerle daño a mi niño, y yo no puedo hacerle daño a él? ¿No es nuestro deber el defender a nuestros niños contra los actos bárbaros y crueles? ¿Tan solo podríamos sacrificar nuestras vidas?
Serkong Rinpoche: Para manejar una situación como esa hábilmente, necesitas mucho coraje. Hay una historia acerca de una vida previa del Buda en la que él era un navegante que iba por el mar con un grupo de quinientas personas en busca de un tesoro escondido. Una de aquellas personas tenía pensamientos muy codiciosos, y pensaba asesinar a todos los demás y así robar todas las joyas que los otros tenían. El bodhisattva navegante llegó a ser consciente de las intenciones del hombre, y pensó que no era correcto dejar que un hombre matara a quinientas personas. Por lo tanto, desarrolló el valeroso pensamiento de salvar a los quinientos, matando a este único hombre, deseando aceptar para él mismo la completa responsabilidad de matarlo. Si tú estás deseando renacer en el infierno por salvar a los demás, tienes un pensamiento muy valeroso, y por tanto puedes realizar esa acción, tal y como el propio Buda hizo.
Pregunta: ¿Bajo qué circunstancias el matar es aún considerado una acción negativa?
Serkong Rinpoche: Nagarjuna dijo en su Carta a un Amigo que si uno comete una negatividad en el nombre de la protección a sus padres, hijos, el Budismo, o las Tres Joyas del Refugio, uno tendría que sufrir las consecuencias. La diferencia es si eres consciente o no de esas consecuencias, y si estás deseando tomar sobre ti dichas consecuencias, para sin ningún egoísmo proteger a tu esposa e hijo. Si tú dañas al enemigo, vas a experimentar un nacimiento de sufrimiento. Sin embargo, podrías desear afrontarlo con este pensamiento:”Tomaré todo el sufrimiento para mí, con tal de que mi esposa y mi hijo no sufran”
Pregunta: Entonces de acuerdo al Budismo, ¿aun sería una acción no virtuosa?
Serkong Rinpoche: El proteger a tu esposa y a tu hijo es una acción virtuosa, pero el dañar a tu enemigo, no. Tienes que desear aceptar las consecuencias de ambas acciones.
Pregunta: Usted dijo que aquellos que crean karma negativo sufrirán en el futuro, pero que aquellos que hacen bien experimentarán felicidad. ¿Pueden estas buenas acciones llevar a una completa liberación, en el sentido de no tener que experimentar el renacer?
Serkong Rinpoche: Si quieres obtener la completa liberación de la existencia cíclica, tienes que seguir las enseñanzas del Buda completamente y de forma precisa. Si haces eso correctamente, la liberación de la existencia cíclica es definitivamente posible.

NOTAS:  (1) Una visión de estos sufrimientos los relata el Buda en el “Sutra de los Mensajeros Celestiales”
(2) Las diez acciones “no virtuosas” y las diez acciones virtuosas están expuestas en el “Sutra de los Brahmines de Sala”

Tsenshab Serkong Rinpoche (1914-1983) nació en el Sur de Tibet. Su padre fue uno de los más notables maestros de Tibet, Serkong Dorje Chang, y se decía de él que era la encarnación de Marpa, el traductor; de su madre se decía que era la encarnación de la esposa de Marpa, Dagmema; y se decía que Rinpoche era la encarnación de Darma Dode,  el hijo de Marpa. En 1959 él era el más alto lama encarnado del Monasterio de Ganden Yangtsé, y fue el único de los siete asistentes espirituales de Su Santidad el Dalai Lama que pudo escapar de Tibet. Famoso como un maestro tanto en Sutra como en Tantra, Rinpoche dio esta enseñanza en el Tushita Mahayana Meditation Centre, el 7 de Diciembre de 1979. Fue traducido por el Dr. Alexander Berzin.
Publicado en LYWA.

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.